Respuesta a la Invitación a la reflexión serena y profunda
Si me dijeran pide un deseo
preferiría un rabo de nube,
que se llevara lo feo
y nos dejara el querube,
un barredor de tristezas
un aguacero en venganza
que cuando escampe aparezca nuestra esperanza.
Acepto tu invitación a la reflexión serena y profunda y a salvar la esperanza, del abismo y solo se me ocurren las palabras de Silvio Rodríguez que resuenan una y otra vez en mi cabeza.
Cada vez que intento serenarme, las imagénes de los excesos policíacos me remiten a aquel 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas, ayer como hoy, nuestro pueblo herido, maltratado sin mas culpa que querer un mejor país para sus hijos, su familia y sus semejantes.
Un pueblo generoso y limpio que está cansado de la mentira y la traición, un pueblo al que quieren asustar y encerrar, además de la noche de Taltelolco, me viene a la mente la irracional frase fascista "Muera la inteligencia" que hoy quieren aplicar a Elena Poniatowska, como ayer la aplicaron a Julio Antonio Mella, a Federico García Lorca, a Miguel Hernández, a Víctor Jara, a Pablo Neruda, a José Revueltas a David Alfaro Siqueiros y a miles más, cuyo delito fue estar al lado de su pueblo y luchar "por que un mundo mejor es posible".
Tus palabras alivian, hacen menos doloroso el desgarramiento, hacen que la rabia por el joven muerto y por los cientos de violentados en todas sus formas, se convierta en decisión de lucha pacífica.
¿Pero cómo decírselo a ellos?, a cada madre, a cada abuela, a cada padre, a cada abuelo, a cada hija y a cada hijo, a cada esposa y a cada esposo, a cada amigo y a cada compañera y a cada compañero.
No lo van a impedir, seremos millones quienes pacíficamente vamos a cambiar México, nunca más un país sin indígenas, sin campesinos, sin obreros, trabajadores e intelectuales, un México "donde quepan muchos Méxicos" para construir "un mundo donde quepan muchos mundos".
Que dolor, el dolor ajeno es mas propio, cuando los que sufren lo hicieron por que todos tengamos algo mejor, por solidarios y entregados a lo humano, que vergüenza que nuestro grito no les llegue y les consuele un poco, un poquito al menos.
Todo nuestro trabajo, nuestro esfuerzo será por evitar que asesinen la esperanza, no me puedo esperar a que me digan "pide un deseo" hoy, como dice Rafael Alberti, estoy tomando "partido hasta mancharse" y salgo con el pueblo a buscar la esperanza para salvaguardarla, para darle agua y comida, para curar sus heridas y construir un techo para que se guarezca de la tormenta que han desatado los insensatos.
Recuperada, saldrá a la calle e inundará las plazas y las avenidas, No lo van a impedir,
!Venceremos¡
enviaron froylan adis